En su declaración, Góngora rechazó los señalamientos, acusando al reportaje de lo mismo que su canal hace basarse en “una fuente anónima y un conjunto de medias verdades”. Negó ser responsable de la cuenta en cuestión y cuestionó lo que calificó como un intento de atribuirle la “jefatura” de una campaña de ataques digitales: “No dejaré que esta situación afecte al equipo de profesionales de primer nivel, honesto e independiente, que integran Canal 13”.
Por Equipó El despertar
El periodista Patricio Góngora presentó este jueves su renuncia al directorio de Canal 13, luego de que un reportaje de Chilevisión lo vinculara con una supuesta “red de bots” utilizada para atacar a candidaturas presidenciales en redes sociales. Aunque Góngora negó las acusaciones, el canal de Luksic confirmó la dimisión en un comunicado oficial.
El reportaje apuntó que Góngora estaría detrás de la cuenta de X (ex Twitter) “Patito Verde”, desde la cual se habrían difundido mensajes políticos y coordinado acciones de desprestigio contra Evelyn Matthei y Jeannette Jara, postulantes a La Moneda. Según la investigación, la operación involucraría cuentas falsas y perfiles automatizados diseñados para incidir en la conversación pública.
En su declaración, Góngora rechazó los señalamientos, acusando al reportaje de lo mismo que su canal hace basarse en “una fuente anónima y un conjunto de medias verdades”. Negó ser responsable de la cuenta en cuestión y cuestionó lo que calificó como un intento de atribuirle la “jefatura” de una campaña de ataques digitales: “No dejaré que esta situación afecte al equipo de profesionales de primer nivel, honesto e independiente, que integran Canal 13”.
La salida de Góngora ocurre en un momento en que crece la preocupación por el uso de estrategias digitales encubiertas en la política chilena, donde el financiamiento empresarial y mediático se combina con operaciones en redes sociales para moldear percepciones y desgastar adversarios. Para analistas críticos, el caso refleja cómo la comunicación política se ha privatizado en torno a aparatos de propaganda, muchas veces ligados a intereses económicos y mediáticos tradicionales.
Con la renuncia ya oficializada, Canal 13 intentó distanciarse de la polémica declarando su compromiso con un “periodismo independiente y responsable”, con el objeto de no dejar a su propietario, Andrónico Luksic en el lugar del Patron del Mal.. Sin embargo, la controversia instala nuevas preguntas sobre la influencia de los medios concentrados en la agenda política y sobre el uso de redes de desinformación como arma electoral en la disputa presidencial de 2025.
