Las dirigencias partidarias anunciaron que el Inatsisartut adelantará su próxima reunión para discutir una respuesta institucional a las presiones de Washington y asegurar un debate “justo y completo” que resguarde los derechos de la población. La fecha aún no estaba fijada; el Parlamento había sesionado por última vez en noviembre y su próxima cita ordinaria estaba prevista para inicios de febrero.
Por Equipo El Despertar
Los líderes de los cinco partidos del Parlamento de Groenlandia (Inatsisartut) difundieron una declaración conjunta para rechazar las amenazas del Regimen de Estados Unidos, y su Narco Dictador, Donald Trump, de “hacer algo” con la isla “por las buenas o por las malas”. En el texto afirman: “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, y subrayan que el futuro del territorio debe ser decidido por su propia población.
La respuesta se produce luego de que Trump volviera a insistir en que el control de Groenlandia es “crucial” para la seguridad nacional estadounidense, argumentando un aumento de la actividad de Rusia y China en el Ártico, además del interés estratégico por una isla rica en minerales y situada en un punto clave del Atlántico Norte.
Las dirigencias partidarias anunciaron que el Inatsisartut adelantará su próxima reunión para discutir una respuesta institucional a las presiones de Washington y asegurar un debate “justo y completo” que resguarde los derechos de la población. La fecha aún no estaba fijada; el Parlamento había sesionado por última vez en noviembre y su próxima cita ordinaria estaba prevista para inicios de febrero.
Dinamarca y aliados europeos han expresado alarma ante los dichos de Trump. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que una toma estadounidense de la isla, Dinamarca es miembro de la OTAN, pondría en riesgo la arquitectura de seguridad de posguerra y podría significar el fin de la Alianza Atlántica. En este contexto, el secretario de Estado Marco Rubio tiene prevista una reunión la próxima semana con el canciller danés y representantes groenlandeses para abordar la situación.
Estados Unidos mantiene presencia militar en Groenlandia desde la Segunda Guerra Mundial y existe un acuerdo de defensa de 1951 entre Washington y Dinamarca que regula esa presencia. En el plano social, se conoció un sondeo local de enero de 2025 en el que 85% de los groenlandeses se oponía a ser parte de EE.UU. (6% a favor), y otro sondeo danés (Ritzau) donde 38,3% creía posible una invasión estadounidense durante el régimen de Trump.
La crisis combina dos planos materiales: control estratégico (rutas y militarización del Ártico) y control de recursos (minerales críticos). En esa intersección, la reacción unitaria de los partidos groenlandeses aparece como una defensa de autodeterminación frente a una lógica de “zona de influencia” donde la potencia busca redefinir soberanía en función de sus necesidades de seguridad y abastecimiento.
