El máximo tribunal ratificó el rechazo al reclamo de ilegalidad presentado por la china Tianqi contra el pronunciamiento de la CMF, despejando uno de los últimos obstáculos para la sociedad conjunta impulsada bajo la Estrategia Nacional del Litio.
Por Equipo El Despertar
La Corte Suprema desestimó el recurso presentado por Tianqi Lithium en el marco de su ofensiva para frenar el acuerdo entre Codelco y SQM por la explotación de litio en el Salar de Atacama. Con ello, el máximo tribunal confirmó la sentencia de la Corte de Apelaciones de noviembre de 2025, que ya había rechazado el reclamo de ilegalidad interpuesto contra la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Según lo informado por la prensa económica, el fallo apunta a un problema central del reclamo: la presentación de Tianqi no habría cumplido con los requisitos mínimos de fundamentación exigidos para este tipo de acciones. En particular, se indicó que el escrito no identificó de manera “clara y precisa” cuáles habrían sido las normas infringidas por la CMF, omitiendo además referencias legales consideradas clave para sustentar su alegación.
El conflicto tiene un trasfondo corporativo y estratégico a la vez. Tianqi es uno de los accionistas relevantes de SQM y, en esa calidad, venía cuestionando el diseño del acuerdo con la estatal, sosteniendo que la operación debía someterse a instancias formales como una junta de accionistas. La CMF, sin embargo, había concluido previamente que el pacto no encajaba en los supuestos que obligan a llevar la decisión a votación de accionistas, dado el marco de administración que rige para sociedades anónimas y el rol del directorio en este tipo de definiciones.
Con la resolución de la Suprema, el esquema institucional que respaldó la alianza queda fortalecido: se valida el criterio del regulador financiero y se despeja un punto de incertidumbre que podía seguir tensionando la implementación del acuerdo. En términos prácticos, el fallo reduce el margen judicial de la disputa en Chile, al dejar firme la improcedencia del reclamo tal como fue planteado.
El acuerdo Codelco–SQM se enmarca en el rediseño del negocio del litio promovido por el Estado chileno, que busca combinar control público con asociación con privados para ampliar la capacidad productiva y capturar mayor valor. En esa línea, la alianza contempla la creación de una sociedad operativa (divulgada como NovaAndino/Novandino en distintos reportes), con proyecciones de producción que han sido presentadas públicamente en el orden de cientos de miles de toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.
Más allá del expediente judicial, el episodio expone una tensión típica en industrias extractivas estratégicas: no es solo una controversia “técnica”, sino un choque entre fracciones de capital (accionistas transnacionales, grandes grupos locales y el Estado como socio y árbitro) por el control efectivo de la renta de un recurso crítico. En palabras clásicas, cuando el recurso es estratégico, el derecho corporativo y el diseño regulatorio operan como parte del campo de disputa material por quién decide, quién administra y quién captura excedentes.
