El abogado imputado Eduardo Lagos acusó al fiscal Marco Antonio Muñoz de ejercer coerción física y presión psicológica durante una diligencia del 6 de enero. La Fiscalía, en tanto, sostiene que fue el propio Lagos quien pidió un acuerdo de cooperación y luego intentó retractarse de su testimonio.
Por Equipo El Despertar
El abogado Eduardo Lagos Herrera, imputado en la investigación conocida como “trama bielorrusa”, presentó una querella por apremios ilegítimos contra el fiscal adjunto de Puerto Montt Marco Antonio Muñoz Becker, a quien acusa de someterlo a presiones indebidas durante una declaración prestada el 6 de enero de 2026.
La acción judicial fue ingresada ante el 8° Juzgado de Garantía de Santiago y, según se informó, aún no habría sido acogida a trámite. En el escrito, patrocinado por el defensor Marcelo Abujiar Ferrer, Lagos afirma que la diligencia se realizó cuando estaba privado de libertad y bajo custodia en dependencias del OS7 de Carabineros, luego de ser trasladado desde el anexo penitenciario Capitán Yáber.
Denuncia de coerción física y “presión psicológica”
De acuerdo con el relato del imputado, habría declarado durante aproximadamente diez horas en condiciones que califica como coercitivas, debido a que permaneció con esposas y grilletes y que, pese a solicitar reiteradamente que se los retiraran por el dolor y lesiones que le provocaban en los tobillos, su petición habría sido rechazada “sin fundamento”. También sostiene que dichas lesiones fueron constatadas médicamente al regresar al recinto penitenciario.
En paralelo, Lagos acusa que el fiscal habría insistido de manera reiterada en preguntas orientadas a que reconociera hechos que él niega, particularmente sobre eventuales pagos a la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco. Según su versión, respondió “de manera clara y categórica” que no realizó entregas de dinero “directa ni indirectamente”, pero asegura que el persecutor persistió en esa línea de interrogación.
Declaración sin firma y versión del Ministerio Público
La declaración terminó sin la firma de Lagos, quien argumentó que el acta no representaba fielmente lo que habría dicho. Desde el Ministerio Público, sin embargo, la fiscal regional de Los Lagos, Carmen Gloria Wittwer, ha señalado públicamente que Lagos se acercó a la Fiscalía para explorar un acuerdo de cooperación, y que en su solicitud se habría mencionado incluso la palabra “confesar”.
Según esa versión, la diligencia se extendió por dos días, pero en la segunda jornada Lagos se habría negado a continuar y habría intentado introducir cambios respecto de lo declarado, lo que derivó en una discrepancia con la Fiscalía y su propia defensa. La persecutora también ha sostenido que, aunque el acta no fue firmada, el imputado no habría desconocido el acuerdo de colaboración.
Diligencias solicitadas y nueva querella por filtraciones
En su presentación, Lagos solicita que se cite a declarar al fiscal Muñoz y a funcionarios de Carabineros que estuvieron presentes, además de pedir que se oficie al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) para ponerlo en conocimiento de los hechos denunciados.
Asimismo, se informó que se sumó otra querella por una eventual infracción al deber de secreto del acuerdo de colaboración, apuntando a posibles filtraciones a la prensa.
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