Lun. Mar 2nd, 2026

El cartel del cielo: La justicia europea confirma la multa a Latam por colusión; una multa irrisoria para el club de los que fijaron precios a costa de los consumidores

Mar 2, 2026
Foto The Clinic

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ratificó la sanción de 2,2 millones de euros (US$2,6 millones) contra Latam Airlines por integrar un cartel que, entre 2003 y 2006, manipuló los recargos por combustible y seguridad en el transporte de carga. Una multa que, tras quince años de litigios, resulta insignificante para la aerolínea, pero que evidencia la lógica inherente del capital: la cooperación entre competidores para maximizar ganancias a costa del conjunto de la sociedad.

Por Equipo El Despertar

La Quinta Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) puso fin el pasado 26 de febrero a más de quince años de batallas judiciales. Su veredicto fue contundente: desestimó todos los recursos presentados por Latam Airlines y LAN Cargo y confirmó la multa de 2,2 millones de euros por su participación en una “infracción única y continuada” destinada a coordinar los precios del transporte aéreo de mercancías . La sanción definitiva, muy inferior a los 8,2 millones originales, llega después de un largo peregrinaje por los tribunales europeos que incluyó la anulación de la primera multa en 2015 por defectos formales y una nueva sanción en 2017 .

La resolución judicial describe con precisión la mecánica del cartel: una “red de contactos bilaterales y multilaterales mantenidos durante un período prolongado entre los competidores” que tenía “como objetivo común coordinar el comportamiento de los competidores en materia de precios o reducir la incertidumbre en todo lo relacionado con su política de precios” . En concreto, Latam y otras once aerolíneas —entre ellas Air France-KLM, British Airways, Lufthansa, Japan Airlines, Cathay Pacific y Singapore Airlines— acordaron fijar los recargos por combustible y seguridad, así como la negativa a pagar comisiones a los transitarios . El período de participación de la aerolínea chilena se extendió entre el 25 de febrero de 2003 y el 14 de febrero de 2006 .

La “delación compensada”: el capital que delata al capital

Un dato especialmente revelador para el análisis de clase es el origen de la investigación. No fue la preocupación por los consumidores ni la defensa de la libre competencia lo que destapó el cartel, sino la propia lógica interna del capital. En 2005, Deutsche Lufthansa AG, uno de los miembros del cartel, presentó una “delación compensada” ante la Comisión Europea, entregando información sobre la existencia de la trama a cambio de obtener inmunidad o una reducción de su propia multa . Como resultado, Lufthansa y su filial Swiss no pagaron un euro de sanción, mientras que el resto de las aerolíneas fueron multadas con cerca de 790 millones de euros en conjunto .

Este episodio ilustra una verdad incómoda para la narrativa hegemónica: cuando el sistema de “libre competencia” entra en contradicción con la necesidad de acumulación, los propios capitalistas negocian entre sí, delatándose para salvar sus ganancias, mientras el aparato estatal —en este caso, la Comisión Europea— actúa como árbitro que administra el conflicto sin cuestionar la propiedad privada ni el derecho a explotar. La competencia no es más que la guerra comercial entre fracciones de la burguesía, y el Estado, lejos de ser neutral, interviene para garantizar las condiciones generales de la acumulación, castigando los excesos que puedan desestabilizar el mercado, pero dejando intacta la capacidad de las empresas para seguir extrayendo plusvalía.

Una multa irrisoria y las costas del juicio: el negocio continúa

El monto final que deberá pagar Latam —2,2 millones de euros— es, en perspectiva, una cifra menor para una empresa que en 2024 reportó ingresos por más de 10.000 millones de dólares. La sanción original de 8,2 millones ya había sido reducida por el Tribunal General en 2022, y ahora el TJUE ha confirmado esa rebaja . Además, la aerolínea deberá pagar las costas del juicio, una condena adicional que el tribunal justificó porque “al haber solicitado la Comisión Europea la condena en costas de Latam Airlines y Lan Cargo y haber sido desestimados los motivos formulados por estas últimas, procede condenarlas a cargar, además de con sus propias costas, con las de la Comisión” .

La pregunta que surge, desde una perspectiva de clase, es: ¿dónde quedaron los afectados por este cartel? Las empresas que pagaron sobreprecios por el transporte de sus mercancías, y en última instancia los consumidores finales que vieron encarecidos los productos importados, no recibirán compensación alguna. La multa va a las arcas de la Unión Europea, no a quienes sufrieron directamente la manipulación de precios. Como ha señalado David Harvey, el capitalismo resuelve sus crisis desplazando los costos hacia abajo en la cadena social: los trabajadores y consumidores pagan el pato, mientras las corporaciones negocian multas que terminan siendo un costo más de hacer negocios.

El cartel como práctica sistémica, no como excepción

La prensa hegemónica presenta estos casos como “desviaciones” de un mercado que, en condiciones ideales, sería competitivo y beneficioso para todos. Sin embargo, la evidencia histórica muestra que los acuerdos de precios, el reparto de mercados y la fijación coordinada de tarifas no son la excepción, sino la regla en el capitalismo maduro. Como lo expresara Rosa Luxemburgo, la competencia capitalista tiende constantemente a convertirse en monopolio, y las alianzas entre empresas son la forma natural que adopta el capital para reducir la incertidumbre y garantizar la tasa de ganancia.

En este caso, el cartel operó durante siete años (entre 1999 y 2006, aunque Latam se sumó en 2003) y afectó rutas globales, incluyendo vuelos desde terceros países hacia la Unión Europea . El propio tribunal señaló que la Comisión Europea tenía jurisdicción para sancionar estas prácticas porque, aunque adoptadas fuera del territorio comunitario, tenían “efectos inmediatos y sustanciales” en el mercado europeo . Es decir, la globalización capitalista también globaliza las formas de explotación y colusión.

El cierre de un capítulo, pero no de la lucha

Con esta sentencia, el TJUE pone fin al capítulo judicial para Latam en Europa . La aerolínea chilena ha perdido todas sus apelaciones y deberá pagar. Pero más allá de la anécdota judicial, lo que queda es la constatación de que el sistema de precios que rige nuestras vidas no es el resultado de fuerzas naturales del mercado, sino de decisiones tomadas en oficinas ejecutivas, acuerdos secretos entre competidores y cálculos fríos de maximización de beneficios.

La multa a Latam, reducida y minimizada tras quince años de litigios, no modificará en nada su comportamiento futuro. El capital aprende que, a veces, le sale más barato pagar una sanción que abstenerse de coludirse. Y mientras tanto, los trabajadores y consumidores seguimos pagando, sin saberlo, el recargo invisible que el cartel añadió a cada producto que cruzó el Atlántico en aquellos años. La justicia burguesa castiga el exceso, pero legitima el sistema que lo produce.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *