El embajador del estado sionista en Chile volvió a intervenir en asuntos internos de ciudadanos chilenos, esta vez para criticar la nueva camiseta del club Palestino, asegurando que “no contribuye a la paz”. El diplomático, que en diciembre pasado ya había calificado de “vergüenza” un regalo de la comunidad palestina al entonces presidente Gabriel Boric, ahora extiende su censura a una institución deportiva con más de un siglo de historia en Chile. Mientras el representante de un estado que ocupa ilegalmente territorios, viola sistemáticamente el derecho internacional y enfrenta acusaciones de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia se permite dar lecciones de “paz” y “convivencia”, la clase trabajadora chilena asiste a un nuevo episodio de la interminable saga de hipocresía imperialista.
Por Equipo El Despertar
Santiago de Chile. El Club Deportivo Palestino, institución fundada en 1920 por inmigrantes palestinos que llegaron a Chile, volvió a estar en el centro de la polémica esta semana. El motivo: la presentación de su nueva camiseta, que como siempre, incluye símbolos alusivos a la causa palestina. La reacción del embajador del ente sionista en Chile no se hizo esperar. En declaraciones que rápidamente recorrieron las redes sociales, el diplomático criticó la indumentaria, asegurando, con total hipocresía, que este tipo de gestos “no contribuye a la paz” .
El embajador que siempre tiene algo que decir
El actual embajador —cuyo nombre no es nuevo en polémicas— ha hecho de la intromisión en asuntos chilenos una constante de su gestión. En diciembre de 2024, cuando la comunidad palestina en Chile le regaló al entonces presidente Gabriel Boric una camiseta de bebé con la frase “From the river to the sea” para su futuro hijo, el diplomático estalló en su cuenta de X: “Qué vergüenza que la comunidad palestina de Chile, cuyo presidente apoya a Hamás, le regale al Presidente Gabriel Boric para su futuro hijo una camiseta ‘from the river to the sea’, que es un llamado explícito a la eliminación de Israel y al asesinato de millones de personas” .
En esa ocasión, el diplomático fue más allá, acusando a la comunidad palestina chilena de haberse convertido en “un exponente del antisemitismo” y de “no contribuir en nada a la causa palestina, ni siquiera afecta a Israel, y solo perjudica la imagen y el nombre de Chile” .
La reacción del embajador ante la nueva camiseta de Palestino sigue el mismo patrón: un estado extranjero pretendiendo decirle a una institución chilena, con más de cien años de historia y arraigo popular, qué puede o no puede vestir.
Lo que pasa en Cisjordania mientras el embajador critica camisetas
Mientras el diplomático se preocupa por los símbolos estampados en una prenda deportiva chilena, en el territorio palestino ocupado la situación es cada vez más grave. En febrero de 2026, la embajadora del Estado de Palestina en Chile, Vera Baboun, denunció que Israel impulsa una ampliación de la “anexión de facto” en Cisjordania tras la aprobación de nuevas medidas por parte del gabinete de seguridad israelí .
Entre las medidas denunciadas por la diplomática están la eliminación de restricciones históricas sobre transacciones de tierras, la flexibilización de normas que impedían a colonos adquirir terrenos en territorio ocupado y la supresión de requisitos de aprobación para ventas inmobiliarias . Baboun citó declaraciones del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien señaló que el objetivo de estas políticas es “profundizar nuestras raíces en todas las regiones de la Tierra de Israel y enterrar la idea de un Estado palestino” .
La embajadora palestina también denunció el traspaso de la autoridad sobre permisos de edificación en Hebrón —incluida la Mezquita Ibrahimi— desde su municipio hacia la Administración Civil israelí, lo que desmantela el Acuerdo de Hebrón de 1997 .
Maurice Khamis Massú, presidente de la Comunidad Palestina de Chile, fue aún más directo en una carta publicada en febrero: “El reciente post en X del embajador de Israel en Chile celebrando la extensión de servicios consulares estadounidenses a colonias en el Territorio Palestino Ocupado es una señal grave y deliberada. No se trata de un trámite administrativo: es la validación explícita de una anexión de facto, en abierta vulneración del derecho internacional” .
Massú recordó que “las colonias en Cisjordania, incluida Jerusalén Este, son ilegales conforme al IV Convenio de Ginebra y a resoluciones obligatorias del Consejo de Seguridad, entre ellas la 2334. Normalizarlas y celebrarlo desde Chile socava directamente la solución de dos Estados” .
La respuesta del pueblo chileno: Palestino no está solo
Mientras el embajador israelí critica la camiseta del club, la hinchada de Palestino ha respondido con una campaña masiva de apoyo en redes sociales. Las imágenes de la nueva camiseta, que incluye un mapa de Palestina y consignas de resistencia, se han multiplicado en miles de publicaciones bajo el lema “Más de cien años de historia no se manchan con censura”.
El presidente de la Comunidad Palestina de Chile, Maurice Khamis Massú, había anticipado en febrero de 2026 lo que hoy se confirma: la diplomacia israelí no cesará en su intento de silenciar a quienes defienden la causa palestina. “Lo que hoy se juega en Palestina no es únicamente el destino de su pueblo, sino el tipo de mundo en que viviremos: uno basado en normas o uno donde solo impere la fuerza”, escribió Massú .
La hipocresía como política de Estado
La intervención del embajador israelí en la polémica de la camiseta de Palestino no es un hecho aislado. Es la misma diplomacia que en febrero de 2026 presionaba al nuevo gobierno de José Antonio Kast para “volver a tener relaciones normales” después del distanciamiento promovido por la administración de Gabriel Boric, quien en enero de 2026 ordenó el retiro de los agregados militares chilenos en Tel Aviv por “la gravísima situación humanitaria que vive hoy la población palestina en la Franja de Gaza” .
Es la misma diplomacia que el 19 de diciembre de 2024, en plena ofensiva israelí sobre Gaza, se atrevía a acusar de antisemitismo a la comunidad palestina chilena mientras el entonces presidente Boric declaraba que “el gobierno de Israel está llevando adelante una limpieza étnica en Gaza” .
La hipocresía del embajador israelí es estructural: mientras su estado viola sistemáticamente el derecho internacional, anexa territorios, construye asentamientos ilegales y enfrenta acusaciones de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia, pretende dar lecciones de “paz” y “convivencia” a un club deportivo chileno.
Un pueblo que no se rinde
La comunidad palestina en Chile, una de las más grandes fuera del mundo árabe, tiene más de cien años de historia en el país. Su vínculo con la tierra de sus ancestros no es político ni religioso: es histórico, cultural, familiar. El club Palestino no es una organización política, es una institución deportiva que desde 1920 representa a miles de chilenos y chilenas que se sienten orgullosos de sus raíces.
La camiseta que hoy critica el embajador israelí es apenas un símbolo. Pero los símbolos importan. Porque mientras Israel sigue bombardeando Gaza, mientras sigue colonizando Cisjordania, mientras sigue asesinando niños palestinos, la clase trabajadora chilena, a través de clubes como Palestino, sigue diciendo: no están solos.
El embajador puede criticar, puede tuitear, puede presionar. Pero no puede borrar la memoria de un pueblo que lleva más de 75 años resistiendo. Y no puede impedir que los descendientes de aquellos inmigrantes que llegaron a Chile huyendo del colonialismo británico sigan honrando a sus ancestros con cada camiseta que visten.
La hipocresía tiene uniforme, pero la resistencia también. Y en esta cancha, el pueblo chileno no se va a dejar amedrentar por un diplomático que, en lugar de defender la paz, defiende la impunidad de un estado criminal.
