Mario Troncoso, presidente del SPL, fue categórico: “La gerencia está empujando deliberadamente este proceso hacia una huelga. Nos resulta inexplicable que una empresa con las ganancias de Latam se niegue a devolver las condiciones que rebajamos temporalmente en 2020. Se niegan a mostrar las cifras reales sobre las que basan su propuesta y, mientras tanto, traspasan vuelos a filiales, lo que consideramos reemplazo encubierto de trabajadores”.
Pr Equipo El Despertar
El Sindicato de Pilotos de Latam (SPL) anunció el inicio de una huelga a partir de esta medianoche, tras el fracaso del proceso de mediación en la Dirección del Trabajo (DT). Según el gremio, la empresa se negó a extender las negociaciones, pese a que aún quedaban cinco días legales para continuar las conversaciones.
La huelga afectará a más de 460 pilotos, que representan más de la mitad de los profesionales que operan vuelos de la aerolínea en Chile. Latam, anticipándose a la paralización, reprogramó vuelos para los días 12 y 13 de noviembre, ofreciendo a los pasajeros cambios sin costo o devolución total.
El conflicto viene escalando desde la semana pasada, cuando el 97 % de los pilotos en negociación rechazó la última oferta de la empresa, que —según el sindicato— no mejoró sustancialmente su propuesta inicial. En 2020, durante la pandemia, los trabajadores aceptaron reducciones salariales y ajustes en condiciones laborales para garantizar la continuidad de la compañía, compromisos que hoy, dicen, Latam se niega a revertir, pese a sus millonarias utilidades en la reactivación post-pandemia.
Mario Troncoso, presidente del SPL, fue categórico: “La gerencia está empujando deliberadamente este proceso hacia una huelga. Nos resulta inexplicable que una empresa con las ganancias de Latam se niegue a devolver las condiciones que rebajamos temporalmente en 2020. Se niegan a mostrar las cifras reales sobre las que basan su propuesta y, mientras tanto, traspasan vuelos a filiales, lo que consideramos reemplazo encubierto de trabajadores”.
La huelga de los pilotos ocurre en un contexto más amplio de rearticulación sindical en sectores estratégicos, donde los trabajadores exigen recuperar derechos perdidos durante la crisis sanitaria. Latam, que tras declararse en reorganización financiera en 2020 recibió apoyo de inversionistas institucionales —incluidas AFP chilenas—, se ha consolidado como una de las aerolíneas más rentables de la región, reportando utilidades récord durante 2024 y 2025.
El conflicto vuelve a poner sobre la mesa el desbalance entre ganancias corporativas y condiciones laborales. Mientras la empresa se presenta como emblema de recuperación económica, sus trabajadores denuncian que esa “recuperación” se construye sobre salarios recortados y jornadas intensificadas. El caso de Latam no es solo una disputa interna: es síntoma del modelo económico chileno, donde la concentración empresarial y la financiarización pesan más que la negociación colectiva y la justicia laboral.
