En las últimas 24 horas, la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán ha entrado en una fase de peligrosa espiral ascendente. Irán lanzó anoche andanadas de misiles Khorramshahr-4 con cabezales de racimo contra el área metropolitana de Tel Aviv, matando al menos a dos civiles israelíes en Ramat Gan, en represalia por el asesinato selectivo de Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní y hombre de máxima confianza del difunto ayatolá Jamenei, junto al comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani.
Por Equipo El Despertar
La tercera semana del conflicto comenzó con una escalada que desafía cualquier cálculo de contención. A primera hora del miércoles, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció el lanzamiento de misiles de múltiples cabezas hacia “objetivos estratégicos” en Israel, en una operación bautizada como represalia por la muerte de Ali Larijani, considerado el verdadero arquitecto de la política de seguridad nacional iraní y asesor clave del líder supremo . Los proyectiles, modelos Khorramshahr-4 y Qadr equipados con cabezales de racimo, están diseñados para saturar los sistemas de defensa antimisiles, liberando submuniciones que se dispersan sobre amplias zonas y dificultan su interceptación .
El impacto no se hizo esperar. El servicio de emergencias israelí Magen David Adom confirmó la muerte de dos personas en Ramat Gan, al este de Tel Aviv, alcanzadas por metralla, elevando a 14 el número de víctimas fatales en Israel desde el inicio de la guerra . Al menos un herido más fue reportado por esquirlas. Imágenes difundidas por Associated Press mostraron el momento en que un misil liberaba sus submuniciones sobre territorio israelí, un espectáculo dantesco que la propaganda oficial de Teherán celebró como prueba de que sus proyectiles “penetraron las defensas del régimen sionista” .
EL ASESINATO SELECTIVO QUE DESENCADENÓ LA RESPUESTA
El detonante de esta nueva ofensiva fue el asesinato de Ali Larijani, una de las figuras más poderosas del aparato de seguridad iraní, en un ataque israelí ejecutado el martes . Larijani, de 67 años, excandidato presidencial y expresidente del Parlamento, se desempeñaba como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, un cargo que lo convertía en el principal coordinador de la estrategia defensiva del país y enlace directo con el líder supremo. Según la agencia semioficial Fars, murió mientras visitaba a su hija en los suburbios del este de Teherán .
Junto a Larijani cayó también Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij, la fuerza paramilitar utilizada históricamente por el régimen para reprimir protestas internas y que había sido sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea por su papel en la violenta represión de las manifestaciones de enero . Horas después, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó un nuevo golpe: el asesinato del ministro de Inteligencia iraní, Esmail Khatib, en un ataque nocturno . “La política de Israel es clara e inequívoca: nadie en Irán tiene inmunidad, y todos son un objetivo”, sentenció Katz en un comunicado .
El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, designado tras la muerte de su padre en los primeros bombardeos, celebró su primera reunión de política exterior con un mensaje de acero. Una fuente oficial iraní, que habló bajo condición de anonimato, reveló que Jamenei rechazó de plano las propuestas de “reducir tensiones o un alto el fuego” transmitidas a la cancillería. Su directriz fue terminante: la guerra continuará “hasta que Estados Unidos e Israel sean puestos de rodillas, acepten la derrota y paguen compensación” . No hubo precisión sobre si el nuevo líder, que aún no ha aparecido en fotos o televisión desde su nombramiento, asistió a la reunión en persona o de forma remota .
EL LÍBANO ARDE: BEIRUT CENTRAL DESTRUIDO SIN ADVERTENCIA
Mientras los misiles cruzaban el espacio aéreo, Israel intensificó su campaña contra Líbano con una brutalidad inédita. La aviación israelí lanzó ataques sin advertencia previa contra barrios del centro de Beirut, zonas que hasta ahora se consideraban relativamente seguras y alejadas del feudo de Hezbolá en el sur de la capital . Al menos cuatro edificios fueron alcanzados, y uno de ellos —en el distrito de Bachoura— se desplomó por completo, la primera vez que Israel destruye un edificio entero en el centro de la ciudad desde el inicio de la guerra .
El Ministerio de Salud libanés reportó al menos 10 muertos y 27 heridos en los bombardeos nocturnos, aunque la cifra podría aumentar conforme los equipos de rescate remuevan los escombros . Entre las víctimas se encuentra Muhammad Shari, director de programas políticos de la televisión Al Manar, afín a Hezbolá, quien murió junto a su esposa en el ataque al barrio de Zuqaq al-Blat . Varios de sus hijos y nietos resultaron heridos.
La cadena noruega de refugiados alertó que un millón de personas —aproximadamente un sexto de la población libanesa— se han visto desplazadas por los combates . Testigos presenciales describen escenas de pánico. Hassan Jawad, un residente de 40 años que vive cerca del edificio colapsado en Bachoura, relató que despertó a sus hijos y escapó en moto cuando los vecinos comenzaron a disparar al aire, la señal informal que precede a los bombardeos. “Mi padre, mi abuelo vivieron tiempos como este. Nada cambia nunca, está sucediendo una y otra vez”, declaró mientras observaba los restos humeantes de su barrio .
Abu Hussein, un hombre de 67 años que ya había huido del sur de Beirut hace una semana, se despertó sobresaltado por el estruendo de los misiles. “Tenía mucho miedo, sucedió justo frente a nosotros”, recordó, mientras ayudaba a su tía de 82 años a sortear los escombros. “Beirut ya no es segura, absolutamente no” .
En el sur del país, el ejército israelí advirtió que atacará puentes sobre el río Litani a partir del mediodía para impedir que Hezbolá mueva refuerzos, y amplió las órdenes de evacuación hacia el norte del río Zahrani, profundizando la crisis humanitaria .
EL FRENTE SE AMPLÍA: DEL GOLFO A BAGDAD
La guerra no se limita al eje Irán-Israel-Líbano. Durante la jornada, Irán intensificó sus ataques contra objetivos estadounidenses y aliados en toda la región. La Embajada de Estados Unidos en Bagdad fue blanco de una nueva andanada de drones y cohetes por segundo día consecutivo, activando las defensas antiaéreas C-RAM y provocando explosiones dentro del perímetro del complejo diplomático .
En el Golfo Pérsico, la Guardia Revolucionaria amenazó con atacar infraestructura petrolera, y se reportaron interceptaciones de misiles sobre Arabia Saudita, Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos . La provincia oriental saudí, donde se concentran los principales yacimientos, fue blanco de un misil balístico, mientras dos drones apuntaban al barrio diplomático de Riad, donde se ubica la embajada estadounidense . Emiratos Árabes reportó la muerte de un ciudadano paquistaní por la caída de metralla en Abu Dhabi .
El Estrecho de Ormuz, por donde fluye el 20% del petróleo mundial, permanece prácticamente cerrado por decisión iraní, que permite el paso solo a buques de naciones no alineadas con Washington. La Agencia Internacional de Energía anunció la mayor liberación de reservas de su historia, pero el precio del crudo Brent se mantiene obstinadamente sobre los 105 dólares por barril, un 45% más que al inicio del conflicto .
LAS CONTRADICCIONES DEL IMPERIO SE AGUDIZAN
En el frente político, la administración Trump enfrenta una rebelión en sus propias filas. Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, presentó una renuncia explosiva en la que acusa a Israel de haber orquestado una campaña de desinformación para arrastrar a Estados Unidos a la guerra. “Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación”, escribió Kent, convirtiéndose en el primer alto funcionario en dimitir por este conflicto . Trump lo despidió con desdén, calificándolo de “muy débil en seguridad” .
La soledad de Washington es cada vez más evidente. Trump arremetió contra los aliados de la OTAN, Japón, Australia y Corea del Sur por negarse a enviar buques para reabrir el Estrecho de Ormuz, calificando su postura como “un error muy tonto” . La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, admitió sin ambages que “nadie está listo para poner a su gente en peligro en el Estrecho de Ormuz”, aunque instó a encontrar “formas diplomáticas” para evitar una crisis alimentaria y energética global .
La cumbre prevista para este jueves entre Trump y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, promete ser tensa. Japón importa el 95% de su petróleo de Medio Oriente, pero su constitución pacifista y la opinión pública —solo el 9% apoya la guerra— atan las manos de Takaichi . Mientras tanto, Arabia Saudita convocó a una reunión consultiva de cancilleres árabes e islámicos en Riad para intentar contener la crisis, un esfuerzo que parece cada vez más fútil .
Rusia, por su parte, condenó el asesinato de Larijani a través del portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, denunciando “el asesinato y la liquidación de representantes de la dirigencia de Irán, un país soberano e independiente” . Aunque Estados Unidos acusa a Moscú de compartir inteligencia con Teherán, Peskov negó el envío de tecnología satelital o drones .
EL COSTO HUMANO: UNA MASACRE SIN NOMBRE
Las cifras de víctimas, siempre parciales, dibujan un cuadro de horror. El representante iraní ante Naciones Unidas informó al Consejo de Seguridad que al menos 1.348 civiles han muerto en Irán desde el 28 de febrero . En Líbano, la cifra supera los 900 fallecidos, incluyendo más de 100 niños, según el Ministerio de Salud . En Israel, 14 personas han perdido la vida, y el Pentágono reconoce 13 soldados estadounidenses muertos .
La Media Luna Roja iraní reporta que más de 7.000 personas han resultado heridas, y 3,2 millones se encuentran desplazadas dentro del país . La infraestructura civil está siendo devastada: el complejo judicial de Larestan, en la provincia de Fars, fue alcanzado por un ataque en pleno horario laboral, con un saldo aún no precisado de empleados y civiles muertos .
Incluso la planta nuclear de Bushehr, la única instalación nuclear civil operativa en Irán, fue impactada por un proyectil que cayó en sus inmediaciones, aunque las autoridades iraníes y la Agencia Internacional de Energía Atómica aseguraron que no hubo daños ni liberación de radiación . El jefe del OIEA, Rafael Grossi, reiteró su llamado a la “máxima moderación” para evitar un accidente nuclear . La corporación nuclear rusa Rosatom, que construyó la planta, condenó el ataque y exigió la desescalada .
LA ECONOMÍA GLOBAL, AL BORDE DEL ABISMO
Las consecuencias económicas del conflicto comienzan a sentirse con crudeza. El Programa Mundial de Alimentos advirtió que decenas de millones de personas enfrentarán hambre aguda si la guerra continúa hasta junio, debido al encarecimiento de los fertilizantes y los costos de transporte . Las aerolíneas globales han cancelado cientos de vuelos, modificado rutas y advertido sobre alzas de tarifas para compensar el combustible un 40% más caro .
La Cámara Naviera Internacional alertó que miles de marinos permanecen atrapados en buques varados en la región, con escasez de combustible, agua y suministros . El fantasma de una crisis alimentaria global, combinada con una crisis energética, se cierne sobre el mundo mientras las potencias discuten quién debe pagar el costo de reabrir el Estrecho.
EPÍLOGO: LA GUERRA DE LOS RICOS, LA SANGRE DE LOS POBRES
Mientras los misiles de racimo estallan sobre Tel Aviv y los edificios se desploman sobre las familias de Beirut, una verdad emerge con claridad diáfana: esta guerra no la decidieron los pueblos, no la votaron los trabajadores, no la necesita la humanidad. La decidieron las elites en Washington y Tel Aviv, las mismas que ahora discuten estrategias de salida mientras sus soldados —carne de cañón de la clase obrera— y los civiles de Medio Oriente pagan el precio más alto.
El nuevo líder supremo iraní habla de poner de rodillas al Imperio. Trump alardea de que destruirá lo que sea necesario. Netanyahu promete “cazar” a todos los enemigos. Pero ninguno de ellos estará en los refugios antiaéreos de Ramat Gan cuando suenen las sirenas, ni en los escombros de Bachoura cuando las excavadoras retiren los cuerpos.
Como dijo Mohammad Taheri, un iraní que perdió su hogar bajo las bombas, citado ayer por Democracy Now!: “Es un incidente terrible, muy amargo. Mucha gente ha muerto, y muchos han perdido sus hogares y sus vidas”. Pero añadió algo que el Imperio nunca comprenderá: “Ese espíritu heroico que ha surgido entre todo el pueblo de Irán ha crecido, se ha fortalecido y madurado”.
La guerra entra en su tercera semana. Y mientras las potencias se enredan en sus propias contradicciones, los pueblos resisten. Esa es la única certeza en medio del horror.
