Mié. Sep 9th, 2026

El negocio del cuidado: la Sala Cuna Universal de Kast se financia con los ahorros de los trabajadores y entrega el cuidado al mercado

Sep 8, 2026
Foto Diario Concepción

El Senado despachó este martes el proyecto de Sala Cuna Universal, una iniciativa que el gobierno de José Antonio Kast presenta como un avance para las mujeres trabajadoras, pero que en los hechos profundiza la lógica del capital: el financiamiento del nuevo sistema se hará con recursos del Seguro de Cesantía —es decir, con los ahorros de los propios trabajadores— y el copago podría dejar a las familias más pobres con salas cuna de segunda categoría, mientras el Estado se desentiende de su responsabilidad de garantizar el cuidado como un derecho universal.


Por Equipo El Despertar

El proyecto de Sala Cuna Universal, que este martes fue aprobado en particular por el Senado, elimina la actual exigencia de que las empresas cuenten con 20 o más mujeres contratadas para garantizar el derecho a sala cuna . La propuesta extiende el beneficio desde el primer contrato y alcanza a trabajadoras, trabajadores dependientes e independientes, incorporando criterios de corresponsabilidad para madres, padres y cuidadores legales . El ministro del Trabajo, Tomás Rau, celebró la medida como el fin de una “discriminación centenaria” contra las mujeres .

Pero detrás de la retórica oficial se esconde una operación de clase: el nuevo sistema se financiará con una cotización adicional de 0,35%, que será compensada “de igual magnitud” con una reducción de la cotización que actualmente se destina al Seguro de Cesantía . Es decir, el dinero que los trabajadores habían acumulado para enfrentar el desempleo ahora será desviado para financiar salas cuna, mientras los empleadores no asumen ningún costo adicional . La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha sido categórica: la iniciativa se financia “con los ahorros de las propias trabajadoras y trabajadores” .

La privatización del cuidado

El mecanismo de copago es la segunda patita de esta operación. El fondo de sala cuna entregará un monto fijo por niño, pero si el costo real de la sala cuna supera ese aporte, la diferencia deberá ser pagada por la familia . La senadora Yasna Provoste (DC) ha cuestionado duramente esta fórmula: “El acceso al derecho no debería depender de la capacidad económica de las familias” . La senadora fue más lejos: “El proyecto permite que, si el aporte fijado resulta inferior al precio de la sala cuna, esa diferencia sea pagada por la persona trabajadora” .

El resultado es un sistema de dos velocidades: las familias con recursos podrán acceder a salas cuna de calidad; las que no, tendrán que conformarse con lo que alcance el aporte estatal o recurrir a establecimientos sin Reconocimiento Oficial ni autorización de funcionamiento, como ha advertido Provoste . La ministra de la Mujer, Judith Marín, ha defendido la iniciativa como una herramienta para “avanzar” , pero la CUT ha sido lapidaria: “El copago termina construyendo salas cuna de primera y de segunda categoría según la capacidad de pago de cada familia” .

La violencia de la palabra

La tramitación del proyecto ha estado marcada por la represión del disenso. La semana pasada, la sesión del Senado fue suspendida luego de que manifestantes de organizaciones sindicales protestaran desde las tribunas contra la iniciativa . Durante aquella jornada, el senador Rojo Edwards calificó a las dirigentas de “desquiciadas” y “trastornadas” . Karen Palma, vicepresidenta de la Mujer de la CUT, lo resumió con claridad: “No es un exabrupto aislado. Es la síntesis perfecta de cómo la derecha y el gobierno del Presidente Kast conciben a las mujeres que trabajan: un problema de orden en la sala, antes que sujetos de derecho” .

La respuesta del gobierno al descontento social ha sido el desalojo y la exclusión. Este martes, la votación se realizó sin público en la sala . “La respuesta a nuestra presencia fue, derechamente, sacarnos de la vista”, denunció Palma . Mientras el gobierno tramita su “versión más precaria: menos Estado, más copago, más mercado”, el desempleo femenino alcanza el 10,5% y el 28% entre las mujeres jóvenes .

La función de clase del proyecto

Desde una perspectiva marxista, el proyecto de Sala Cuna Universal no es una conquista de los derechos de las mujeres, sino una operación de transferencia de costos desde el capital hacia los trabajadores. El gobierno de Kast, que encontró tiempo y recursos para regalar 4.000 millones de dólares a las grandes empresas mediante la megareforma tributaria, ahora dice que no hay plata para financiar el cuidado de los niños. En su lugar, ofrece un sistema que desvía los ahorros de los trabajadores y que traslada el costo del cuidado a las familias.

La CUT ha sido clara en sus objeciones: el financiamiento con recursos del Seguro de Cesantía, el copago que genera desigualdad, y la exclusión de la oferta pública de jardines infantiles en el financiamiento . Ninguna de estas objeciones ha sido resuelta. En su lugar, el gobierno ha respondido con insultos, desalojos y la exclusión de las trabajadoras del debate parlamentario.

El ministro Rau ha defendido la iniciativa argumentando que elimina “un impuesto a la contratación” de mujeres . Pero la eliminación de ese “impuesto” no es más que la eliminación de una obligación patronal. El capital no asumirá el costo del cuidado; lo trasladará a los trabajadores. La Sala Cuna Universal de Kast es el reflejo de un modelo que privatiza los derechos y socializa los costos. Como ha dicho la CUT: “Lo que está en juego no es una anécdota parlamentaria, es un proyecto que, tal como está, precariza el cuidado y profundiza la desigualdad” .

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