Vie. Sep 18th, 2026

Asfixia imperialista contra la soberanía popular: La ampliación del bloqueo de EE. UU. contra Cuba constituye un crimen de lesa humanidad

Sep 18, 2026

El recrudecimiento de las medidas coercitivas unilaterales por parte de Washington busca estrangular la economía de la isla para doblegar su autodeterminación, desmantelando la narrativa norteamericana sobre los “derechos humanos” y la “democracia”.

Por Equipo El Despertar

La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de ampliar y profundizar el entramado de sanciones económicas, financieras y comerciales contra la República de Cuba ha sido justificada por las usinas de propaganda de Washington y los medios de comunicación hegemónicos como una “presión necesaria para promover la democracia”, la “defensa de los derechos humanos” o una respuesta a supuestas “amenazas a la seguridad regional”. Esta narrativa dominante procura ocultar la verdadera naturaleza de estas medidas, encubriendo bajo una retórica moralista lo que constituye un acto sistemático de guerra económica y una flagrante violación del derecho internacional.

Desde la perspectiva del materialismo histórico y la economía política antiimperialista, la intensificación del bloqueo ilegal no es más que una política criminal orientada a la asfixia deliberada de las condiciones materiales de vida del pueblo cubano. Al obstaculizar el acceso a medicamentos, insumos médicos, combustible, alimentos y tecnologías de desarrollo, el imperialismo estadounidense busca generar un colapso inducido en la infraestructura social de la isla. El objetivo estratégico de esta política de cerco es sembrar el descontento popular y el caos social para justificar una agenda de cambio de régimen que restituya el dominio neocolonial de las corporaciones transnacionales sobre el territorio cubano.

Esta agresión económica prolongada configura un crimen de lesa humanidad al atentar de manera masiva y premeditada contra los derechos fundamentales de toda una población. Al subordinar el bienestar humano a los intereses geopolíticos y a la lógica de dominación del gran capital, el imperio demuestra la falsedad de su discurso sobre las libertades individuales. Como advertía el teórico e intelectual martinicano Frantz Fanon al desentrañar los mecanismos del colonialismo e imperialismo en Los condenados de la tierra: «El imperialismo deja tras de sí gérmenes de putrefacción que debemos detectar conscientemente… utiliza el estrangulamiento económico y la coerción para que los pueblos liberados renuncien a su soberanía y se rindan ante las exigencias del dominador».

Frente al recrudecimiento de la violencia imperial, la resistencia del pueblo cubano reafirma la vigencia inalienable del derecho a la autodeterminación y a la construcción de un modelo soberano independiente de la tutela de Washington. Para la clase trabajadora internacional, los movimientos sociales y las fuerzas antiimperialistas del mundo, la defensa de la revolución cubana y la exigencia del fin inmediato e incondicional del bloqueo ilegal representan un deber ético e histórico ineludible en la lucha contra la hegemonía del capital global.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *