Jue. May 28th, 2026

El plan de Boric, la antesala de la derecha dura para criminalizar la protesta

May 28, 2026

Si Arrau, un hombre formado en las cloacas del rechazo y el orden sin matices, adopta sin reparos el plan de seguridad de Boric, es porque ese plan nunca fue una herramienta de garantía de derechos, sino el marco ideal para criminalizar la protesta social.

Por Edtor El Despertar

No nos sorprende, pero nunca está de más señalarlo con claridad: el anuncio del ministro de seguridad de José Antonio Kast, Nicolás Arrau, de implementar el plan de seguridad del gobierno de Gabriel Boric, no es un gesto de continuidad técnica ni mucho menos un reconocimiento al “diálogo social”. Es, más bien, la constatación de algo que venimos advirtiendo desde la izquierda: el gobierno anterior, con todas sus limitaciones y contradicciones, terminó diseñando el andamiaje legal y operativo que la derecha más dura necesitaba para dar rienda suelta a su modelo represivo.

Si Arrau, un hombre formado en las cloacas del rechazo y el orden sin matices, adopta sin reparos el plan de seguridad de Boric, es porque ese plan nunca fue una herramienta de garantía de derechos, sino el marco ideal para criminalizar la protesta social. Porque fue construido, quizás sin quererlo del todo, bajo las pautas y el ADN de la derecha: la sospecha sobre el manifestante, la militarización del orden público, la justificación del uso desmedido de la fuerza y la normalización de que cualquier expresión contraria a las medidas del gobierno sea tratada como un acto delictivo.

Hoy Kast y Arrau se sienten cómodos. Y esa comodidad es el mejor termómetro de que el gobierno anterior les dejó la cancha allanada: el marco legal, los protocolos y la legitimidad discursiva para que hoy reprimir sea “aplicar la ley”. No hay aquí ningún triunfo de Boric, sino la rúbrica de que su gestión, en materia de seguridad, no fue sino la antesala educada de la derecha más brutal.

La conclusión es inevitable: cuando la izquierda gobierna con las ideas de la derecha, no construye alternativas, sino que entrega las herramientas para su propia derrota y para el castigo de quienes se movilizan. El plan de Boric es hoy el plan de Kast. Y eso, lejos de ser un logro, es una derrota estratégica para el pueblo que lucha.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *