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Cerimedo, el Rechazo y los negocios de la desinformación en la campaña de Kast

Ago 24, 2026

La detención de Fernando Cerimedo en Bolivia, acusado de intentar asesinar a su expareja, ha abierto una caja de pandora que la derecha chilena preferiría mantener cerrada. El consultor argentino, conocido en el mundo político como el “rey de los trolls”, reconoció haber trabajado en la campaña del Rechazo durante el proceso constitucional chileno. Su empresa Numen SpA, de la cual es socio el abogado Enrique García Arancibia —uno de los árbitros del Comité Técnico de Admisibilidad del proceso constitucional—, realizó encuestas y operaciones de desinformación para inclinar la balanza hacia el Rechazo en el plebiscito de 2022. La investigación periodística internacional “Mercenarios Digitales” documentó cómo Cerimedo y su empresa operaron en Chile con métodos que incluyeron encuestas sesgadas, propaganda opaca y la amplificación artificial de mensajes en redes sociales.


Por Equipo El Despertar

El operador del Rechazo: cómo Cerimedo inclinó la balanza constitucional

La historia de Cerimedo en Chile comienza en septiembre de 2020, cuando su empresa Numen publicó una encuesta que mostraba un resultado sorprendente: el Rechazo a la nueva Constitución, que hasta ese momento todos los sondeos daban por perdedor con más del 70% de la población a favor del Apruebo, aparecía en primer lugar. La metodología de Numen era tan dudosa como su financiamiento: 18.000 encuestas online, una cifra descomunal para la época, realizadas mediante avisos pagados en redes sociales. Cerimedo terminó reconociendo en radio Duna que había trabajado para el Rechazo.

Pero la encuesta no fue un hecho aislado. Cerimedo y Numen operaron durante todo el proceso constitucional como una máquina de desinformación al servicio de la derecha. Su socio en Chile, el abogado Enrique García Arancibia, era nada menos que uno de los 12 árbitros del Comité Técnico de Admisibilidad que debía decidir qué era admisible en la nueva Constitución. La investigación “Mercenarios Digitales” documentó cómo Cerimedo utilizó trolls, bots y noticias falsas para atacar a los adversarios del Rechazo. En palabras del propio Cerimedo, su experiencia eran las “campañas negativas”, que consisten en difundir información de manera incisiva sobre los contendores para perjudicar sus nombres.

La sombra de Cerimedo en el “Segundo Piso” de Kast

La detención de Cerimedo en Bolivia no solo ha destapado su rol en el Rechazo, sino también sus vínculos con el entorno más cercano del actual Presidente de Chile. El diputado Jaime Araya (PPD) ofició al jefe de asesores de José Antonio Kast, Alejandro Irarrázaval, para que aclare “los vínculos y lazos” que mantuvo con Cerimedo. El parlamentario citó información pública que vincula a Irarrázaval con el consultor argentino, y le exige que explique si existió “relación de carácter profesional, contractual, si ha contratado servicios, compartido trabajos, espacios políticos, recibido asesorías, contratado asesorías y/o cualquier otro tipo de vínculo”.

La pregunta no es ociosa. El diputado Juan Santana (PS) anunció que oficiará al Servel para determinar si Numen o sus sociedades relacionadas aparecen en rendiciones de gastos electorales de campañas chilenas. Santana recordó que en julio de 2025 la entonces candidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, denunció una campaña de ataques mediante bots que le atribuían falsamente un diagnóstico de alzheimer. Coincidiendo con la detención de Cerimedo, desapareció de X la cuenta denominada Neuroc, una de las identificadas en esos antecedentes.

La granja de bots y el dinero opaco

El allanamiento a una vivienda vinculada a Cerimedo en La Paz reveló la existencia de una “granja de bots” destinada a generar miles de mensajes mediante cuentas creadas artificialmente. También se encontraron el equivalente a US$50 mil en distintas monedas. La defensa del consultor ha negado su vinculación con estos elementos, pero la pregunta que la clase trabajadora debe formularse es simple: ¿quién financió estas operaciones en Chile? ¿Qué grupos económicos o políticos pagaron a Cerimedo para inclinar la balanza constitucional y electoral?

El propio Cerimedo reconoció en una entrevista con Infobae en mayo de 2023 que había trabajado durante el año anterior en la campaña contra la propuesta constitucional. “El año pasado me la pasé viajando porque estaba trabajando para la campaña contra la propuesta de la nueva Constitución en Chile”, afirmó entonces. Integrantes del equipo digital de Milei han señalado públicamente que Cerimedo trabajó en campañas de Kast.

La función de clase del “rey de los trolls”

Desde una perspectiva marxista, el caso de Cerimedo no es una anomalía ni un hecho aislado. Es la confirmación de que la victoria de la derecha en Chile no se construyó solo sobre la base de ideas o propuestas, sino también sobre la desinformación, la propaganda opaca y la manipulación digital. La campaña del Rechazo, que selló el destino del proceso constitucional, fue impulsada por una maquinaria de desinformación que operó en las sombras, financiada por intereses que la clase trabajadora no conoce y que probablemente no son los suyos.

Cerimedo no es un “loco suelto”; es la expresión de una lógica de clase que utiliza todos los medios a su alcance para imponer su dominio. El capital no se detiene ante nada: ni siquiera ante la manipulación de la voluntad popular a través de trolls, bots y encuestas sesgadas. La misma lógica que permite a los grupos económicos financiar campañas políticas es la que permite a un consultor argentino operar en Chile con total impunidad.

Epílogo: la deuda de la derecha con la verdad

La detención de Cerimedo y las investigaciones en curso no son un fin, sino un principio. La clase trabajadora chilena debe exigir que se transparenten los vínculos del consultor argentino con el entorno de Kast, que se investigue el financiamiento de las campañas del Rechazo y que se determinen las responsabilidades políticas de quienes contrataron sus servicios. La pregunta que el diputado Araya ha formulado a Irarrázaval es la pregunta que toda la ciudadanía debería formularse: ¿quién pagó a Cerimedo y qué hizo exactamente en Chile?

Mientras la derecha chilena celebra sus victorias electorales y sus “éxitos legislativos”, la clase trabajadora debe recordar que esas victorias no fueron solo el resultado del voto popular, sino también de una maquinaria de desinformación que operó en las sombras. La verdad, como siempre, es la primera víctima del poder. Y la lucha por la transparencia es parte de la lucha por una sociedad más justa.

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