Lun. Oct 12th, 2026

La marea en la Paulista: La movilización popular en São Paulo fractura la ofensiva ultraconservadora y presiona por la agenda de la clase trabajadora

Oct 12, 2026
Foto Bio Bio Chile

Frente al cerco mediático y el intento del capital financiero por imponer el retorno del bolsonarismo a través de la candidatura de Flávio Bolsonaro, la toma masiva de la principal arteria del capitalismo brasileño coloca en el centro del debate político la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial y la defensa de los derechos de la población trabajadora.

Por Equipo El Despertar

La multitudinaria manifestación que colmó la Avenida Paulista de São Paulo en apoyo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de cara a la definición del balotaje presidencial, ha sido catalogada por los consorcios de comunicación de la burguesía paulista como un «acto desesperado de captación de voto joven e indeciso». Fieles a su función de despolitización, las cadenas televisivas y los diarios corporativos han buscado encuadrar la marea de banderas rojas en una mera maniobra electoralista o en una «medición de fuerzas en la calle», omitiendo el verdadero motor de la convocatoria: el rechazo de la clase trabajadora al avance de las fuerzas de la extrema derecha mercantilista y la exigencia de conquistas laborales estructurales.

Desde la perspectiva del materialismo histórico y la crítica de la economía política, la concentración en el corazón financiero de Brasil no representa un cheque en blanco a la administración estatal, sino la irrupción del sujeto popular para disputar la correlación de fuerzas en un contexto de aguda confrontación de clases. Mientras la candidatura del senador Flávio Bolsonaro encarna la profundización del modelo de precarización, el desmantelamiento de la legislación social y la subordinación de la soberanía nacional a los fondos de inversión transnacionales, las masas trabajadoras, sindicatos y movimientos de base ocuparon la calle para exigir que el Estado responda a las necesidades inmediatas de la reproducción social.

El eje central que resonó en la jornada —destacado por el propio mandatario ante la muchedumbre en la Paulista— fue la exigencia de poner fin a la jornada laboral extenuante de la escala 6×1 y garantizar la reducción de la semana de trabajo a 40 horas sin reducción de salarios. Como señalaron dirigentas sindicales y delegados de base durante el acto, «la presencia en la calle no es solo para cerrar el paso al fascismo y a los ladrones de derechos, sino para arrebatar al capital el tiempo libre que nos pertenece y asegurar que la riqueza generada por el trabajo beneficie a los hijos de la clase obrera». Esta consigna desmantela el discurso patronal que tilda la reducción del tiempo de trabajo como un «costo inviable», revelando que la ganancia corporativa se alimenta directamente de la sobreexplotación de la fuerza de trabajo.

La masiva presencia popular en São Paulo constituye una advertencia transparente para las cúpulas del régimen y los sectores conciliadores dentro del propio aparato gubernamental. La experiencia histórica demuestra que la contención de la extrema derecha no se logra cediendo ante las exigencias de la burguesía agroindustrial o el capital financiero, sino mediante la movilización permanente de la clase trabajadora en las calles, la defensa irreductible de sus derechos laborales y la construcción de un programa político que ponga fin a la hegemonía de la oligarquía en Brasil.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *