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Sobre cómo el alza del costo de la vida restan valor al trabajo

Sep 30, 2026
Foto Política Obrera

Cuando los insumos básicos sufren alzas constantes —como en el caso de las tarifas eléctricas, los combustibles y el transporte público—, no estamos ante un simple “fenómeno monetario” o una “falla de mercado”, sino ante un proceso de desvalorización del salario real y reconfiguración de la tasa de plusvalía.

Por Equipo El Despertar

Desde la economía política marxista, la energía, el transporte, la vivienda y los alimentos no son meras “mercancías individuales” dentro del mercado; constituyen los elementos fundamentales de la canasta de bienes de subsistencia necesaria para la producción y reproducción de la fuerza de trabajo.

Cuando los insumos básicos sufren alzas constantes —como en el caso de las tarifas eléctricas, los combustibles y el transporte público—, no estamos ante un simple “fenómeno monetario” o una “falla de mercado”, sino ante un proceso de desvalorización del salario real y reconfiguración de la tasa de plusvalía.

1. La determinación del valor de la fuerza de trabajo en Marx

Para comprender el impacto de las alzas en los insumos básicos, es preciso partir de la definición de Karl Marx en El Capital (Tomo I, Cap. VI):

“El valor de la fuerza de trabajo se determina por el valor de las mercancías que constituyen la canasta habitual de consumo del trabajador medio.”

El valor de la fuerza de trabajo ($VFT$) equivale al tiempo de trabajo socialmente necesario para producir los medios de subsistencia indispensable para que el obrero:

  1. Mantenga su capacidad física y laboral diaria (alimentos, energía, abrigo).
  2. Se traslade a su lugar de explotación y regrese a su hogar (transporte).
  3. Asegure la reproducción de su familia (la próxima generación de obreros).
  4. Cubra un componente histórico-social y cultural propio de su época y país.

2. Salario Nominal vs. Salario Real: La devaluación por la vía del precio de los insumos

El capitalista no paga directamente al trabajador con sacos de harinas o megavatios de electricidad, sino con una suma de dinero: el salario nominal.

  • Salario Nominal: La cantidad de dinero que recibe el trabajador por vender su fuerza de trabajo durante la jornada laboral.
  • Salario Real: La masa concreta de bienes de uso y servicios que el trabajador puede adquirir con ese dinero.

Cualquier incremento en el costo de los insumos básicos (energía, transporte público, combustibles) sin un aumento proporcional e inmediato del salario nominal provoca una contracción del salario real.

    [ Alza en Insumos Básicos ] ──► Aumento del costo de la canasta de subsistencia
                                              │
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    [ Salario Nominal Estancado ] ──► Caída del SALARIO REAL (Pérdida de poder de compra)
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   [ Venta de la Fuerza de Trabajo POR DEBAJO de su valor de reproducción ]

Cuando los servicios esenciales absorben una fracción cada vez mayor del presupuesto familiar obrero, el trabajador debe reducir el consumo de otros bienes de la canasta (salud, educación, vestuario, alimentación de calidad) o recurrir de forma obligada al endeudamiento bancario.

3. Modificación del Valor de la Fuerza de Trabajo y Alteración de la Tasa de Plusvalía

En el proceso productivo diario, la jornada laboral se divide en dos partes:

  1. Tiempo de trabajo necesario ($v$): La parte de la jornada en la que el obrero reproduce el equivalente al valor de su fuerza de trabajo (su salario).
  2. Tiempo de trabajo suplementario o plusvalía ($p$): La parte de la jornada en la que el obrero trabaja gratis para el capitalista, generando el excedente del cual se apropia la patronal.

La tasa de plusvalía o grado de explotación se expresa como:

$$\text{Tasa de Plusvalía} = \frac{p}{v} = \frac{\text{Plusvalía}}{\text{Capital Variable}}$$

El doble impacto de la subida de los insumos básicos

A. Disminución del valor pagado ($v$) sin bajar el salario nominal

Si el costo de la canasta de subsistencia se encarece pero los salarios no suben en la misma proporción, el capitalista en la práctica está pagando la fuerza de trabajo por debajo de su valor real de reproducción. El patrón gasta el mismo capital variable nominal ($v$), pero absorbe una fuerza de trabajo cuya reproducción física está siendo crecientemente depauperada. Esto incrementa la plusvalía relativa extraída por el capital global.

B. La “Plusvalía de Trasvasamiento” o Redistribución entre Fracciones del Capital

Cuando empresas de energía, transporte privatizado o multinacionales de distribución imponen tarifas elevadas, capturan una porción del salario que antes cubría otras necesidades. Esto genera una redistribución secundaria del valor entre fracciones de la burguesía:

  • El capitalista industrial o de servicios paga un salario estancado.
  • El capital monopolista de la energía y el transporte drena directamente el ingreso del hogar obrero mediante el cobro de la tarifa.
  • El capital bancario e hipotecario cobra intereses por el crédito que el obrero utiliza para cubrir la brecha del costo de la vida.

4. El “mínimo histórico-moral” y la pauperización relativa

Marx señalaba que el valor de la fuerza de trabajo contiene un elemento histórico, moral y cultural. Lo que en un siglo o década se consideraba un “lujo” (el acceso a electricidad continua, internet, transporte urbano motorizado) se convierte en un insumo indispensable para la existencia del proletariado moderno.

Las alzas sistemáticas de los insumos esenciales obligan a una degradación del componente histórico-moral de la vida obrera:

  • Se reduce el consumo calórico o la calidad de los alimentos para poder pagar el recibo de la luz o el pasaje del metro.
  • Se prolonga la jornada de trabajo real añadiendo horas extras, pluriempleo o trabajo informal para compensar el alza de la tarifa eléctrica.
  • La fuerza de trabajo no alcanza a “repararse” adecuadamente, acelerando el desgaste físico y mental del trabajador.

Cuadro de Síntesis: Economía Neoclásica vs. Economía Política Marxista

CriterioAnálisis Neoclásico / HegemónicoEconomía Política Marxista
Causa del alza de tarifas“Shock de oferta”, “inflación de costos” o fluctuación del mercado internacional.Mecanismo de transferencia de valor para preservar las superganancias del capital monopolista.
Efecto en el salarioDisminución coyuntural del “poder adquisitivo” que se autorregula en el mercado.Devaluación del salario real que empuja el pago de la fuerza de trabajo por debajo de su valor de reproducción.
Solución planteada“Subsidios focalizados” con recursos fiscales o apelar a la “austeridad del consumidor”.Lucha por la escala móvil de salarios (aumento automático según inflación) y nacionalización de la energía bajo control obrero.

Conclusión

El incremento de las tarifas de la energía y el transporte no es un problema eminentemente “técnico”, sino una manifestación abierta de la lucha de clases en la esfera de la distribución. Cada alza no compensada en el sueldo representa un zarpazo al salario real que permite a la burguesía mantener sus tasas de ganancia en momentos de estancamiento. Por ello, la exigencia de congelación de tarifas o de una escala móvil de salarios —que ajuste automáticamente el sueldo en función del costo real de la vida— constituye una demanda transitoria clave para evitar que el capital descargue la crisis sobre los hombros del pueblo trabajador.

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