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La política de los “patios traseros”: Bellolio y Vodanovic firman un pacto de élites que silencia la desigualdad y la concentración de la riqueza

Ago 24, 2026
Foto CNN CHile

Los alcaldes de Providencia y Maipú, Jaime Bellolio (UDI) y Tomás Vodanovic (FA), publicaron este domingo en El Mercurio una columna conjunta en la que proponen siete acuerdos de Estado para los próximos 30 años, con el objetivo de “salir de la trinchera” y superar el cortoplacismo político. La iniciativa ha cosechado elogios de la élite política, desde Gabriel Boric hasta Evelyn Matthei. Sin embargo, la propuesta de los dos alcaldes mejor evaluados del país brilla por sus grandes ausencias: ni una palabra sobre la desigualdad estructural, la concentración de la riqueza, el lucro en la salud, la precarización de la educación pública o el desempleo que golpea a la clase trabajadora, que asiste, una vez más, a la confirmación de que la “política de los acuerdos” no es más que un pacto entre las élites para administrar el capitalismo sin tocar sus cimientos, mientras los de abajo siguen esperando que sus necesidades sean prioridad.


Por Equipo El Despertar

El pacto de los “moderados”: siete ejes que no tocan el corazón del problema

El domingo 23 de agosto, los alcaldes Tomás Vodanovic (Frente Amplio) y Jaime Bellolio (UDI) publicaron en El Mercurio la columna “Una invitación desde dos veredas distintas”. En ella, los jefes comunales de Maipú y Providencia, dos de las comunas más pobladas y simbólicas del país, convocaron a construir políticas de Estado con una mirada de 30 años. La propuesta, que ha recibido respaldo transversal desde el expresidente Gabriel Boric hasta la excandidata Evelyn Matthei, plantea siete áreas de acuerdo: reforma al sistema político, modernización del empleo público, protección a la primera infancia y vejez, infraestructura climática, crecimiento económico, seguridad pública y regulación de la inteligencia artificial.

“Chile no tiene un problema de convicciones, sino de horizonte”, afirmaron los alcaldes. La frase, que ha sido repetida como un mantra por la prensa hegemónica, oculta una verdad incómoda: el horizonte que proponen Bellolio y Vodanovic es el horizonte de las élites, no el de la clase trabajadora. Su propuesta no es un programa de transformación, sino un manual de gestión del capitalismo tal como está.

La gran ausencia: la desigualdad estructural

Lo que hace especialmente reveladora esta propuesta es lo que omite. En sus siete ejes, los alcaldes no mencionan la desigualdad estructural que caracteriza a Chile, la más persistente de la OCDE. No hay una sola línea sobre la concentración de la riqueza, sobre el 1% que se lleva el 30% de los ingresos del país. No hay una propuesta para reformar el sistema tributario, que sigue siendo uno de los más regresivos de la región, ni para gravar las grandes fortunas que han acumulado su riqueza a costa del trabajo de los de abajo.

La concentración de la riqueza no es un problema técnico; es la esencia del modelo económico chileno. El mismo modelo que el gobierno de Kast ha profundizado con su megareforma tributaria, que regala más de 4.000 millones de dólares anuales a las grandes empresas. Pero ni Vodanovic ni Bellolio, que gobiernan comunas que son el reflejo de la desigualdad chilena —Maipú, la comuna más poblada del país, con una alta proporción de clase trabajadora; Providencia, el símbolo de la opulencia de la élite—, han tenido el valor de mencionar el problema de fondo.

La salud y la educación: los derechos que no están en la agenda

Tampoco hay lugar en la propuesta de los alcaldes para la salud y la educación públicas, dos derechos fundamentales que han sido sistemáticamente desfinanciados por los gobiernos de derecha y que el gobierno de Kast ha golpeado con recortes brutales. No hay una propuesta para fortalecer la salud pública, para garantizar el acceso universal a la educación, para terminar con el lucro en las isapres y las AFP. La propuesta de los alcaldes, en su afán por “modernizar el Estado” y “mejorar la productividad”, reduce la educación a un insumo del mercado y la salud a un costo que hay que contener.

Los alcaldes afirman que “desde los municipios vemos a diario las consecuencias de un Estado que no logra anticiparse, coordinarse, ni sostener políticas en el tiempo”. Pero lo que ven a diario, especialmente en Maipú, son familias que no pueden pagar un arriendo, niños que llegan a la escuela sin desayunar, adultos mayores que esperan meses por una atención médica. Esa realidad, sin embargo, no está en la propuesta de los alcaldes. No está porque no les conviene ponerla en el centro del debate.

La hipocresía de “salir de la trinchera”

Bellolio y Vodanovic llaman a “salir de la trinchera” y a “renunciar al aplauso fácil que se consigue denostando al adversario”. Pero la trinchera que quieren abandonar no es la trinchera de la clase trabajadora, que lucha por sus derechos contra un sistema que la oprime. Es la trinchera de la política de élites, la que separa a la UDI del Frente Amplio en la distribución de los cargos públicos y en la gestión de los intereses del capital.

El llamado a los acuerdos de Estado no es un llamado a la justicia social, sino a la gobernabilidad. Es la misma lógica que ha guiado a la Concertación durante décadas: construir consensos entre las élites para administrar el modelo, sin cuestionar sus bases. Vodanovic, que se presenta como la figura más promisoria de la centroizquierda, está repitiendo el mismo libreto que la Concertación ensayó durante 30 años: pactar con la derecha para asegurar la estabilidad del sistema, a costa de las demandas de los de abajo.

Epílogo: el pacto de los de arriba

La propuesta de los alcaldes Bellolio y Vodanovic no es una hoja de ruta para el futuro de Chile, sino un pacto entre las élites para administrar el presente. Su horizonte de 30 años no es el horizonte de la clase trabajadora, que necesita soluciones hoy, no dentro de tres décadas. Es el horizonte de los grupos económicos, que necesitan certezas para seguir acumulando, y de los políticos, que necesitan acuerdos para seguir gobernando.

Mientras los alcaldes de Maipú y Providencia discuten sobre inteligencia artificial y modernización del Estado, los trabajadores de la salud esperan que sus servicios no se vean afectados por los recortes, los estudiantes temen por la continuidad de sus programas y las familias de los barrios populares enfrentan un futuro incierto. La desigualdad, la concentración de la riqueza, la salud y la educación no están en la agenda de los alcaldes porque no están en la agenda de los grupos económicos que los financian. La clase trabajadora debe entender que la “política de los acuerdos” no es más que la política de los de arriba, disfrazada de moderación y sentido común. La lucha por una sociedad más justa no se ganará en los acuerdos de El Mercurio, sino en las calles y en la conciencia de los que se niegan a ser gobernados por los mismos de siempre.

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