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El experimento fallido: Ffrench-Davis advierte que Kast repite el error de la dictadura de bajar impuestos y gasto fiscal mientras el pueblo paga la cuenta

Ago 17, 2026
Foto Interferencia

El economista y Premio Nacional de Humanidades 2005, Ricardo Ffrench-Davis, calificó como un “error” la reducción del impuesto corporativo sin compensaciones que impulsa el gobierno de José Antonio Kast, advirtiendo que al reducir simultáneamente los impuestos y el gasto fiscal, la administración ultraderechista está repitiendo la misma receta aplicada durante la dictadura de Augusto Pinochet. “Están cometiendo el mismo error del gobierno militar”, afirmó el economista disidente de los Chicago Boys, tras alertar que la gestión de Kast tiene una agenda «más ideológica» con la cual está «achicando el Estado». El profesor emérito de la Universidad de Chile fue categórico: la reducción del impuesto corporativo sin compensaciones va a “consolidar la escasez de recursos públicos”, profundizando la crisis que ya golpea a los sectores populares.

Por Equipo El Depertar

Santiago de Chile. A casi cinco meses de la asunción de José Antonio Kast, el balance económico comienza a dibujar un escenario que los trabajadores ya conocen demasiado bien: menos recursos para el Estado, más ganancias para el capital. El economista Ricardo Ffrench-Davis, una de las voces críticas más lúcidas del modelo neoliberal impuesto por la dictadura, ha puesto el dedo en la llaga al señalar que la administración de Kast está repitiendo los mismos errores que la dictadura de Pinochet.

“Están cometiendo el mismo error del gobierno militar”, afirmó Ffrench-Davis en entrevista con Andrea Costa-Allendes, al referirse a la reducción simultánea de impuestos y gasto fiscal que impulsa el Ejecutivo. El economista, que pese a haber realizado un Doctorado y Magíster en Economía en la Universidad de Chicago no abrazó las ideas del neoliberalismo, ofreció un balance implacable sobre el periodo dictatorial y describió a las políticas aplicadas entre 1973 y 1989 como un experimento “fallido”.

La dictadura que no creció: 16 años de fracaso económico

Ffrench-Davis fue categórico al desmitificar el supuesto “milagro” económico de la dictadura: “la gran sombra estuvo en la dictadura, porque con pleno poder para hacer los cambios que hubiese querido, no logró tener un crecimiento sostenible: apenas promedió 2,9% de crecimiento”. El economista recordó que durante el régimen de Pinochet se registraron las dos crisis más graves desde la década de 1930, con caídas del PIB de 14% y 17%, y que la recuperación se demoró muchos años.

“En esas dos ocasiones hubo caídas del PIB de 14% y de 17% y la recuperación se demoró muchos años. Por ejemplo, en el caso de la década de los ‘80, recién en el año 1988 recuperamos el PIB per cápita del año 1981”, explicó el académico. En contraposición, destacó que durante el gobierno de Patricio Aylwin, con una política que reguló la cuenta de capitales, subió los impuestos y aumentó el gasto social e inversión fiscal, la tasa de inversión fue ocho puntos del PIB mayor que la de la dictadura. “Esa es la diferencia entre crecer 2,9% y crecer 7,1%”, precisó.

La hipocresía de la “reactivación”: el crecimiento no es bajar impuestos

El economista cuestionó la política económica de la dictadura y sostuvo que la Concertación fue muy exitosa, aunque advirtió que “fue perdiendo el impulso” tras el primer gobierno, al dejar de impulsar reformas en educación, apoyo a las pymes y cuidado del tipo de cambio. Pero su crítica más dura apuntó al gobierno de Kast: “El gran error de la izquierda es haber descuidado el crecimiento económico, pero el crecimiento no es bajar impuestos”.

La afirmación es una respuesta directa a la narrativa oficial que sostiene que la megareforma tributaria —que reduce el impuesto corporativo del 27% al 23%— estimulará la inversión y el crecimiento. Para Ffrench-Davis, se trata de una “agenda ideológica” que repite los errores del pasado. El economista calificó el experimento neoliberal chileno como “fallido”, pues “se creó una economía que durante 16 años y medio solo creció 2,9%”, una economía que entre 1973 y 1989 se alejó del PIB per cápita de Estados Unidos y de los países del G7.

La función de clase de la “reconstrucción”

Desde una perspectiva marxista, la advertencia de Ffrench-Davis no es un mero ejercicio académico. Es la confirmación de que el gobierno de Kast está aplicando la misma lógica de clase que la dictadura: transferir recursos desde el Estado hacia el capital, mientras los trabajadores pagan el costo del ajuste. La reducción del impuesto corporativo sin compensaciones no es una medida para “reactivar” la economía, sino un regalo millonario a los grupos económicos que ya concentran la riqueza del país.

La misma administración que recorta la gratuidad universitaria, desfinancia la salud pública y reduce los subsidios habitacionales, encuentra miles de millones para rebajar los impuestos a las grandes empresas. La “reconstrucción” que promete Kast no es la de las viviendas destruidas por los incendios ni la de los empleos perdidos por la crisis; es la reconstrucción de las ganancias de los grupos económicos. Y esa reconstrucción, como siempre, se pagará con el sudor y la sangre de los de abajo.

Epílogo: el experimento continúa

La advertencia de Ffrench-Davis llega en un momento en que el gobierno de Kast celebra sus “éxitos legislativos” mientras el desempleo se mantiene en su nivel más alto en cinco años y la informalidad laboral alcanza el 27%. El economista, que lanzará en septiembre el libro “Reformas económicas en Chile”, ha recordado que la historia no se repite por casualidad. La dictadura de Pinochet fue un experimento fallido que dejó una estela de crisis y desigualdad. El gobierno de Kast, al repetir sus errores, está condenando a la clase trabajadora a sufrir las mismas consecuencias.

La clase trabajadora no debe dejarse engañar por el discurso de la “reactivación”. El crecimiento no es bajar impuestos, como ha señalado Ffrench-Davis. El crecimiento es inversión pública, es protección del empleo, es redistribución de la riqueza. Mientras el gobierno de Kast siga la receta de la dictadura, la clase trabajadora seguirá pagando el costo de un experimento que ya ha demostrado su fracaso. La historia no la escriben los que repiten los errores del pasado, sino los que se organizan para no repetirlos.

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