Vie. Ago 21st, 2026

El verdugo digital contra las cuerdas: la detención del “rey de los trolls” desnuda la podredumbre de la ultraderecha continental

Ago 21, 2026
Foto La Nación

Fernando Cerimedo, el gurú de la desinformación que se ufanaba de haber impuesto a Javier Milei en Argentina y de haber orchestrando golpes de Estado en toda América Latina, fue detenido este martes en Bolivia acusado de contratar a dos sicarios para asesinar a su ex pareja, la abogada Nadia Beller, quien se encuentra embarazada de un hijo suyo. El “rey de los trolls”, como lo apodaban en su país natal, había construido su imperio sobre la base de granjas de bots, noticias falsas y una red de empresas fantasmas que operaban al servicio de los intereses de la ultraderecha global. Mientras la prensa hegemónica intenta presentar el caso como un escándalo aislado de violencia de género, la clase trabajadora de América Latina debe leer esta detención con otros ojos: Cerimedo no es un desviado sexual, sino la encarnación de la lógica de clase que ha guiado a la derecha continental: mentir, manipular, destruir y, cuando es necesario, eliminar físicamente a quienes amenazan sus intereses.

Por Equipo El Despertar

Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La noticia cayó como una bomba en los pasillos del poder de la ultraderecha latinoamericana. Fernando Cerimedo, el publicista argentino que se jactaba de haber diseñado las campañas más feroces de desinformación de la región, fue detenido por las autoridades bolivianas tras ser acusado de contratar a dos sicarios para asesinar a su ex pareja, la abogada Nadia Beller. El ataque ocurrió en las afueras de un hotel en Santa Cruz de la Sierra, y Beller logró sobrevivir, desatando una investigación que ha sacudido los cimientos de la ultraderecha continental.

La detención de Cerimedo no es un hecho aislado. Es la confirmación de que la maquinaria de desinformación que la derecha ha utilizado para imponer sus gobiernos en América Latina está podrida hasta los huesos. Cerimedo, quien se ufanaba de haber armado la campaña más feroz basada en noticias falsas y ejércitos de trolls para destruir al peronismo e imponer a Javier Milei en Argentina, ahora debe enfrentarse a la justicia por un intento de feminicidio.

El imperio de la mentira: de Milei a Bolsonaro, pasando por el golpe de Estado en Bolivia

La trayectoria de Cerimedo es un manual de cómo el capital utiliza la desinformación para imponer sus intereses. Su empresa, Numen Group, operó en las campañas del rechazo al primer plebiscito constitucional en Chile, y su filial chilena, Numen SpA, fue creada en abril de 2022 por el abogado Enrique García Arancibia. Pero su influencia se extendió mucho más allá de las fronteras chilenas. Cerimedo fue un actor clave en la imposición de Jair Bolsonaro en Brasil, en el intento de golpe contra Luiz Inácio Lula da Silva, y en la destitución de Evo Morales en Bolivia en 2019.

El ex presidente Evo Morales y las principales dirigencias sindicales de Bolivia lanzaron una voz de alerta hace meses, denunciando la peligrosa presencia de Cerimedo en un papel clave y advirtiendo sobre su poder sobre las fuerzas de seguridad y armadas, y en la destrucción de todo lo logrado durante los años que gobernó el Movimiento al Socialismo. Pero la advertencia fue ignorada por los medios hegemónicos, que prefirieron presentar a Cerimedo como un “experto en marketing político” en lugar de lo que realmente es: un mercenario de la desinformación al servicio del capital.

El vínculo con Milei: el “presidente más sionista del mundo” y su cómplice

El escándalo ha salpicado directamente al gobierno de Javier Milei, quien ha compartido en su cuenta de X los posteos de la diputada Lilia Lemoine, quien puso en duda la veracidad de los ataques y comentó que el método siempre era el mismo: acusar a alguien del entorno de Milei. La prensa argentina ha resucitado la vieja amistad entre el mandatario y el reconocido agitador digital, titulando: “la historia de un vínculo cercano del que ahora nadie quiere hacerse cargo” .

La hipocresía de Milei es brutal. El mismo gobierno que se presenta como el “presidente más sionista del mundo” y que ha desatado una ola de ajuste y represión en Argentina es el que ahora intenta desvincularse de su principal operador de desinformación. Pero la clase trabajadora no debe dejarse engañar: Cerimedo no es un “asesor” desviado, sino la expresión más cruda de la lógica de clase que guía a la ultraderecha: mentir, manipular, destruir y, cuando es necesario, eliminar físicamente a quienes amenazan sus intereses.

La trama de la gasolina y el embarazo de Nadia Beller

El intento de asesinato de Nadia Beller no fue un crimen pasional. Según las investigaciones, Beller, abogada de profesión, estaba embarazada de un hijo de Cerimedo y amenazaba con revelar una red de corrupción en torno a la importación y venta de gasolina en Bolivia. El “rey de los trolls” no solo utilizaba su poder para manipular elecciones y derrocar gobiernos; también utilizaba su poder para silenciar a quienes podían exponer sus negocios sucios.

La trama es de película: un publicista que trabaja para las élites, que opera en las sombras, que utiliza su red de contactos para imponer gobiernos títeres, y que, cuando una mujer amenaza con exponer su red de corrupción, contrata a dos sicarios para asesinarla. La única diferencia con una película de Hollywood es que esta historia es real, y que la clase trabajadora de América Latina ha sido la principal víctima de esta maquinaria de destrucción.

La función de clase del “rey de los trolls”

Desde una perspectiva marxista, la detención de Cerimedo no es un hecho aislado. Es la confirmación de que la ultraderecha continental no es un movimiento político, sino una red de intereses económicos y geopolíticos que utiliza todos los medios a su alcance para imponer su dominio. La desinformación, los ejércitos de trolls, las granjas de bots y las noticias falsas no son herramientas de marketing político; son armas de guerra de clase.

El “rey de los trolls” no es un personaje excéntrico; es la encarnación de la lógica de clase que ha guiado a la derecha continental: destruir todo proyecto popular, imponer gobiernos títeres, y garantizar que los intereses del capital y del imperialismo sigan siendo la única ley. Su detención es un golpe a esa maquinaria, pero no es el fin de la historia.

Epílogo: la justicia de los de abajo

La detención de Fernando Cerimedo no es un triunfo de la justicia burguesa, sino una oportunidad para que la clase trabajadora de América Latina comprenda la naturaleza de su enemigo. Cerimedo no es un loco suelto; es el producto de un sistema que premia la mentira, la manipulación y la violencia como herramientas de dominación. Su detención no es el fin de la ultraderecha, sino el principio de su desenmascaramiento.

Mientras los gobiernos de Milei, Kast y Paz intentan desvincularse de su principal operador, la clase trabajadora debe estar atenta. La maquinaria de desinformación no se detendrá con la detención de un hombre. Se detendrá cuando los pueblos de América Latina comprendan que su enemigo no está en las redes sociales, sino en los palacios del poder que utilizan esas redes para manipularlos. La lucha por la verdad es la lucha por la justicia, y esa lucha, como siempre, la libran los de abajo.

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